La Torre de la Atalaya se levanta solitaria sobre la playa que lleva su nombre, en el extremo suroeste del término municipal de Conil de la Frontera. Construida en 1588 como parte del sistema de vigilancia costera de la Corona española, su función era detectar la aproximación de corsarios berberiscos y flotas enemigas.
El diseño es característico de las torres almenaridas: un cilindro de 12 metros de altura, rematado por un cuerpo almenado al que se accede por una escalera interior. El muro tiene 1,5 metros de grosor, construido con mampostería y argamasa resistente al salitre. En su día, una campana servía para dar la alarma a las poblaciones vecinas.
La torre vigía junto al faro homónimo, construido en 1863 y activo hasta hoy. El faro, de 35 metros, proyecta su luz 22 millas náuticas sobre el Atlántico. Los dos hitos, el antiguo y el moderno, conviven en la misma punta de roca como dos soluciones separadas por tres siglos al mismo problema: guiar y proteger a los navegantes.
La playa de la Atalaya, de aguas transparentes y fondo rocoso, es uno de los enclaves más preservados de la Costa de la Luz gaditana.
🗺️ Dirección: Playa de la Atalaya, 11140 Conil de la Frontera, Cádiz
Cómo llegar: Desde Conil, 5 km por la CA-2112 hacia el faro. Coche necesario. Desde Cádiz, 65 km por la N-IV y la CA-2112.
Info práctica: Exterior accesible. No se puede entrar en la torre. Playa de libre acceso. Zona de baño vigilada en verano.
🗺️ Torre de Guzmán, Av. de la Playa, 8, 11140 Conil de la Frontera, Cádiz Mapa ▾